El año (legal) que dejamos

Despedimos este 2016, año muy movido legalmente hablando; comenzó, a efectos del Derecho penal económico, con la esperada Circular 1/2016 de la Fiscalía General del Estado, interpretando las reformas al Código Penal y fijando cómo debe entenderse la responsabilidad penal de las empresas y personas jurídicas, y ya los primeros ríos de tinta corrieron por la prensa y las redes sociales. Posteriores sentencias, y el hecho de que durante todo el año se ha ido manteniendo de actualidad el concepto de cumplimiento para las empresas, son pruebas de que seguirá siendo un tema con mucha relevancia en el 2017.

La unión entre tecnología y Derecho fue otro de los grandes temas del año, y ha abarcado conceptos que se volverán muy conocidos como:

  • Big Data, o  la inteligencia de análisis y cruce de inmensas cantidades de información para detectar nuevos patrones, o establecer nuevas oportunidades de negocio. Por ejemplo, cuantos clientes en un despacho han reclamado asesoramiento en un área concreta, de donde vienen, y así poder fijar una estrategia comercial.
  • Smart contracts, “scripts” o códigos de programación en informática, donde los términos de un contrato son meras sentencias y comandos en el código que lo forma, asegurando la ejecución y el cumplimiento de acuerdos entre partes, sin intermediarios.
  • Blockchain, el sistema para poder realizar transacciones, operaciones y pagos con seguridad, confianza y discreción, usando la nueva moneda bitcoin, de un modo descentralizado ya que la información se almacena en varios ordenadores, no en uno sólo, mejorando la seguridad. Ello en relación a los dos primeros conceptos recogidos más arriba.
  • Inteligencia artificial o el uso de la tecnología más avanzada para liberar de trabajo repetitivo a los abogados, recoger información y dar respuestas legales en segundos, una novedad que se ha recogido en multitud de publicaciones como en este informe que acompañamos.

Derecho y tecnología también fue motivo de desarrollo en multitud de publicaciones; destaco una de las más novedosas, la que une los nuevos medios de comunicación digitales con la prueba en juicio; ¿Cómo demostrar que una información es veraz si se aporta a un proceso? ¿Cómo se incorpora la prueba electrónica? La pericial informática ¿qué es?. Estas y otras cuestiones se recogieron en una serie de artículos de expertos, compilados en el 2º Ebook del portal Juristas con Futuro que vio la luz este año 2016.

Como no, y tratando ahora otra temática estrella del 2016, la gestión de despachos, las nuevas formas de organización en la abogacía y el marketing legal fueron también tendencia. Resalta sobre todo la irrupción del Legal Project Management, esto es, gestionar la actividad en los despachos, los expedientes y los casos como proyectos, fijando toda una organización en lo referente a tiempos, costes, y medios para alcanzar objetivos, al igual que se organiza la gestión en cualquier empresa; todo ello para mejorar en eficiencia, resultados y rentabilidad.

A efectos de la actualidad en España, comenzaba 2016 con buenos augurios, pero también con polémica, por la entrada del sistema Lexnet, que obligaba a abogados y procuradores a enviar todo documento judicial telemáticamente; los problemas técnicos, falta de adaptación para aceptar y remitir cantidades elevadas de datos, y el riesgo de colapso a pesar de un coste millonario para el Ministerio de Justicia, fueron obstáculos que llevaron a suspender la medida, volviendo a la presentación física en papel o al uso de la plataforma.

Finalmente, se vio como las tasas judiciales eran derogadas (pero no absolutamente), tras cuatro años de mantenimiento para disuadir de un uso excesivo de la jurisdicción, como se decía desde el Gobierno; un autentico copago para poder iniciar los procesos judiciales que puso en guerra al sector de la abogacía, y tras una campaña muy notable, el Ministerio fue aplicando reducciones en las cuantías variables, exenciones a las personas físicas y manteniendo las tasas para Pymes, y finalmente por sentencia del Tribunal Constitucional, la exención para la pequeña y mediana empresa.

Fue también el año del juicio en el Caso Nóos, la trama Gurtel, la familia Pujol, las “tarjetas black”, el fallecimiento trágico de Rita Barberá y recientemente las noticias sobre futbolistas defraudadores tras la última campaña contra el fraude de Hacienda, y que sigue su camino procesal. Y, el año en que por fin se logró formar gobierno, tras 11 meses de inquietud, sobre todo porque la actividad legislativa seguía paralizada y nada se ha realizado sobre cambios de calado (ahora retomados) como el Nuevo Código mercantil, cambios en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, regulación de los Lobbies o grupos de presión, y medidas para agilizar y dar más medios a la Justicia (nunca suficientes).

Año de novedades graciosas, y no exentas de implicaciones legales, como fue el PokemonGo; también accidentadas, como el Samsung Galaxy Note 7 que debe tenerse en cuenta para que la cantidad no vaya en desmedro de la calidad, en favor de los consumidores.

Y sobre todo, el año en que vio la luz este blog, y algún que otro proyecto que ha venido muy bien para este futuro que ya alcanzamos; por ello, y a todos los que lo habéis visitado, por vuestros ánimos, apoyo, cercanía, Gracias.

FELIZ 2017.

Alberto LLoret.

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