No es el peor oficio del mundo.

    Acabé el pasado fin de semana con rabia y cabreo; no sólo yo, sino toda la profesión y el propio Consejo General de la Abogacía Española; un artículo escrito en el suplemento del diario El Mundo, donde Hernán Casciari (@Casciari) arremete contra toda la profesión, gratuitamente, porque sí, contra los abogados (curiosamente, dándonos el papel de jueces, que no es el nuestro).